{"id":3998,"date":"2025-07-28T08:36:06","date_gmt":"2025-07-28T11:36:06","guid":{"rendered":"https:\/\/elpuebloelegidodigital.com\/web\/?p=3998"},"modified":"2025-07-28T08:36:37","modified_gmt":"2025-07-28T11:36:37","slug":"el-perdon-en-el-noviazgo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elpuebloelegidodigital.com\/web\/2025\/07\/28\/el-perdon-en-el-noviazgo\/","title":{"rendered":"El perd\u00f3n en el noviazgo"},"content":{"rendered":"<div class=\"et_post_meta_wrapper\">\n<h1 class=\"entry-title\">El perd\u00f3n en el noviazgo<\/h1>\n<div class=\"img-container\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"img-back\" src=\"https:\/\/jorgeledesma.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/shutterstock_619110356.jpg\" alt=\"El perd\u00f3n en el noviazgo\" width=\"1080\" height=\"675\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"entry-content\">\n<p>Perdonar es renunciar al derecho de castigar al culpable. Es olvidar el sufrimiento y tratar al otro mejor de lo que se merece, sin pedirle nada a cambio. Es un regalo de amor que se elige dar al ofensor.<\/p>\n<p>Cristo compar\u00f3 el perd\u00f3n como la cancelaci\u00f3n de una deuda (Lucas 7:36-50), cada persona que nos ofende queda endeudada con nosotros o cuando ofendemos nosotros quedamos endeudados con ellos.<\/p>\n<p>Las discusiones entre pareja son como dramas que se repiten, agregando un nuevo cap\u00edtulo cada vez.\u00a0 En la pareja, donde la convivencia de la vida diaria produce roces, malentendidos, desacuerdos, frustraciones y enojos, es necesario ejercitarse en conceder y pedir perd\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 perdonar?<\/strong><\/p>\n<p>El perd\u00f3n es una orden de Dios. As\u00ed como fuimos perdonados por \u00c9l, a trav\u00e9s del sacrificio de Su Hijo Jesucristo, tambi\u00e9n debemos hacerlo nosotros. Perdonar no es una debilidad, no es falta de dignidad; es un acto de misericordia, donde los mayores beneficiados somos nosotros, porque al perdonar evitamos que crezca en nuestro coraz\u00f3n amargura, ira, rencor, resentimiento y venganza, sentimientos que traen sufrimiento, dolor y quitan el gozo de vivir.<\/p>\n<p>\u201cAbandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia. M\u00e1s bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perd\u00f3nense mutuamente, as\u00ed como Dios los perdon\u00f3 a ustedes en Cristo.\u201d\u00a0 \u00a0Efesios 4:31-32<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 tengo que dar el primer paso si soy el ofendido?<\/strong><\/p>\n<p>No hay que esperar a que el ofensor se acerque a pedirnos perd\u00f3n, porque mientras m\u00e1s tiempo pase, m\u00e1s meditaremos en la ofensa, m\u00e1s crecer\u00e1, m\u00e1s dolor causar\u00e1.<\/p>\n<p>M\u00e1s bien, lo m\u00e1s pronto posible y aunque no tengamos el deseo de hacerlo, tomemos la decisi\u00f3n de perdonar, no porque el otro lo merezca, sino porque queremos sanar el coraz\u00f3n, sacar el dolor y vivir en libertad. Es posible que el dolor no desaparezca inmediatamente, pero si cada vez que el suceso viene a nuestra mente recordamos que ya perdonamos, con el tiempo la herida sanar\u00e1 y dejar\u00e1 de afectar nuestra relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cPedro se acerc\u00f3 a Jes\u00fas y le pregunt\u00f3: -Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que perdonar a mi hermano que peca contra m\u00ed? \u00bfHasta siete veces? -No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta y siete veces le contest\u00f3 Jes\u00fas\u201d Mateo18:21-22<\/p>\n<p>Aceptar que en otras ocasiones hemos ofendido y maltratado a otros nos facilitar\u00e1 tomar la decisi\u00f3n de perdonar.<\/p>\n<p><strong><em>\u201cAquel de ustedes que est\u00e9 libre de pecado, que tire la primera piedra\u201d<\/em><\/strong>Juan 8:7<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 pedir perd\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>Es muy f\u00e1cil herir a las personas que m\u00e1s amamos. Ofendemos cuando nuestras palabras o acciones van en contra del bienestar del otro.<\/p>\n<p>Aunque hay ofensas evidentes, existen otras que pueden pasar desapercibidas, como cuando dejamos de cumplir una promesa, cuando llevados por el enojo decimos cosas que no sentimos, o simplemente cuando ignoramos las necesidades de la pareja.<\/p>\n<p>Es por eso que si nos damos cuenta que hemos lastimado, intencionalmente o no, los sentimientos del otro, debemos acercarnos arrepentidos, con una actitud humilde, confesar nuestra falta y pedir perd\u00f3n. Este ser\u00e1 el primer paso para sanar el dolor que causamos y abrir la puerta a la restauraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, al pedir perd\u00f3n obedecemos a Dios, nos ejercitamos en humildad, valent\u00eda y misericordia.<\/p>\n<p>Reconocer nuestra equivocaci\u00f3n puede ayudar en un futuro a pensar antes de actuar para no cometer el mismo error.<\/p>\n<p><strong><em>\u201cPor lo tanto, si est\u00e1s presentando tu ofrenda en el altar y all\u00ed recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda all\u00ed delante del altar. Ve primero y reconc\u00edliate con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda<\/em>\u201d<\/strong>\u00a0Mateo 5:23-24<\/p>\n<p><strong>Perdonarnos a nosotros mismos<\/strong><\/p>\n<p>Si pedimos perd\u00f3n a Dios y al c\u00f3nyuge por nuestra equivocaci\u00f3n o pecado, debemos sentirnos perdonados porque:<\/p>\n<p><strong><em>\u201ct\u00fa, oh Dios, no desprecias al coraz\u00f3n quebrantado y arrepentido\u201d\u00a0Salmo 51:17<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Prop\u00f3ngase pedir perd\u00f3n y perdonar a su futuro c\u00f3nyuge antes que acabe el d\u00eda, as\u00ed obedecer\u00e1 a Dios, no acumular\u00e1 amargura en su coraz\u00f3n, modelar\u00e1 la compasi\u00f3n en vez de la venganza y su vida\u00a0 pareja recibir\u00e1 los beneficios de la reconciliaci\u00f3n, como son la paz, la armon\u00eda y la alegr\u00eda.<\/p>\n<p><strong>S\u00edntomas que indican falta de perd\u00f3n<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Susceptibilidad (cuando todo lo ofende)<\/li>\n<li>La dificultad mantener sentimientos agradables hacia esa persona<\/li>\n<li>Cuando tiene oportunidad, critica o habla mal de la persona o la situaci\u00f3n<\/li>\n<li>Obliga a la otra persona a pedir perd\u00f3n nuevamente varias veces<\/li>\n<li>Deseos de venganza<\/li>\n<\/ul>\n<p>Podemos saber que no hemos perdonado cuando practicamos algunos de esos pecados: amargura, enojo, ira, griter\u00eda, malicia, maledicencia (Efesios 4:31) cometiendo sin revelaci\u00f3n el pecado m\u00e1s grande, contristar al Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p><strong>Obst\u00e1culos del perd\u00f3n<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>La negaci\u00f3n de la ofensa (cuando el ofensor niega la ofensa)<\/li>\n<li>Patrones de conducta aprendidos o no aprendidos<\/li>\n<li>Miedo a enfrenar el dolor<\/li>\n<li>Miedo a la reincidencia<\/li>\n<li>Miedo a la volverse vulnerable<\/li>\n<li>La necesidad de tener la raz\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Beneficios de una vida de perd\u00f3n<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Liberad emocional<\/li>\n<li>Capacidad para disfrutar ante cualquier dificultad<\/li>\n<li>Desarrollo de buenas relaciones interpersonales<\/li>\n<li>Una relaci\u00f3n m\u00e1s fluida\u00a0 profunda con Dios<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El perd\u00f3n en el noviazgo Perdonar es renunciar al derecho de castigar al culpable. 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