Elige bien tu círculo íntimo

Elige bien tu círculo íntimo

“El que permanece unido a mí… produce mucho fruto… El que no permanece unido a mí, es arrojado… al fuego para ser quemado”, Juan 15:5-6 (BDA2010).

La envidia es una saeta incendiada que “viene del demonio…” (Santiago 3:15, PDT) y si no la detenemos a tiempo se clava en nuestro corazón y nos arrastra al infierno. Desde que las mujeres de Israel le cantaron a David por su victoria contra Goliat Saúl sintió envidia (1º Samuel 18:9), como consecuencia buscó su mal. Saúl estaba convencido que mientras en Israel se mencionara el nombre de David, él no tendría paz; entonces movilizó el ejército nacional para capturarlo. ¿Y qué hizo David? Huyó. ¿A dónde? “…A Ramá para ver a Samuel… Entonces Samuel llevó a David a vivir con él en Naiot”, 1º Samuel 19:18 (NTV).
David mostró sabiduría espiritual a la hora de escoger las personas que lo acompañarían en su vida y ministerio. Tanto es así que su primer consejero y mentor fue el profeta Samuel. Imagina lo provechoso que debe haber sido para él vivir en la casa del profeta, probablemente haya sido uno de los primeros bendecidos por la pluma inspirada de Samuel. Además, es muy probable que haya sido alumno en la escuela de profetas, fundada y dirigida por el mismo Samuel, 1º Samuel 19:20. David se preparó a los pies de uno de los más grandes hombres de Dios, estudiando en una de las más ungidas escuelas. Y es muy probable también que haya estudiado en compañía de Gat y Natán, profetas que tendrían un alto impacto en su futuro reinado. No soslayes la importancia de la elección del círculo íntimo.
Ya que los sueños que Dios tiene para tu vida son ilimitados, deberás aprender a identificar a las personas que te acompañarán. Si desarrollas una relación íntima con Dios tendrás la sabiduría de David y serás guiado en la elección de aquellos que te acompañarán en cada batalla, como ocurrió con Gedeón. ¿Recuerdas la historia? Dios le dijo que escogiera solo a aquellos soldados cuyos corazones estuvieran inflamados de pasión por Dios y su misión, al punto de no escatimar esfuerzos para cumplir ese propósito. Y una victoria aplastante fue el resultado. Sigue el ejemplo de David y déjate influenciar por personas espiritualmente maduras. Sigue el ejemplo de Gedeón y permite que Dios te guíe para formar tu círculo íntimo. “Júntate con sabios y obtendrás sabiduría; júntate con necios y te echarás a perder”, Proverbios 13:20 (DHH). ¡Esto no es un juego! Tu vida, familia y ministerio sufrirán si te asocias con personas equivocadas.

Extraído de: Un nuevo año, una nueva vida, una nueva oportunidad – Encuentros diarios con el Espíritu Santo / José Luis y Silvia Cinalli. Lo puedes adquirir en www.libreriadelaciudad.com