HÁBITOS PARA LA SALUD

Por Arnold Enns

“Ustedes no se pertenecen a sí mismos, porque Dios los compró a un alto precio. Por lo tanto, honren a Dios con su cuerpo” 1 Corintios 6:19-20

¿A quién no le gustaría estar más saludable? Vivimos en tiempos donde tenemos muchas enfermedades y mucha gente está muriendo de todo tipo de ellas. Muchas de las enfermedades tienen una relación directa con nuestros hábitos alimenticios, sanitarios, y deportivos.

Pero no siempre lo que comes, sino lo que te comes, es lo que te enferma. Todo tiene una causa y efecto y cuanto más antes seamos disciplinados y obedientes podremos gozar mejor de la vida. He aquí cuatro hábitos para cuidar de tu salud.

Necesito disciplina: Evita actuar compulsivamente con comida y bebida. Usar la comida y bebida para sentirse mejor emocionalmente es peligroso. En 1 Corintios 6:12 dice “Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen”. Ser glotón es un problema al igual que ser un borracho o drogadicto. Por ello debo incorporar disciplinas en mi vida que me guíen a comer y tomar equilibradamente. Es más, necesitamos disciplina para hacer lo que es bueno para nuestro cuerpo. Necesitamos ser disciplinados en hacer ejercicios físicos.

Necesito descansar: Dios ha conectado tu cuerpo de tal manera que, si no te tomas un tiempo libre, tu cuerpo se tomará un tiempo libre por la fuerza porque estarás en algún hospital. En Éxodo 34:21 dice “Seis días trabajarás, más en el séptimo día descansarás”. Descansar lo suficiente es esencial para controlar el estrés y tener salud física. No hacerlo hará caer todos los fusibles de tu cuerpo.

Confía en Dios si fracasas: Hay momentos cuando fracasamos en cuidar de nuestra salud y nos sentimos frustrados y decepcionados con nosotros mismos. En el Salmo 23:4 dice “Aun cuando yo pase por el valle más oscuro, no temeré, porque tú estás a mi lado”. Cuando fracasamos es cuando más tenemos que aferrarnos a Dios.

Busca a Dios para satisfacer todas las necesidades: No hay nadie que pueda satisfacer todas tus necesidades emocionales, físicas, y espirituales. David dijo en el Salmo 23:1 “Jehová es mi pastor; nada me faltará”. Así que deja de buscar en otras cosas o personas para satisfacer tus necesidades porque te van a defraudar.

CONCEPTO IMPORTANTE

Gran parte del estrés en tu vida proviene de tener siempre prisa. Siempre trabajando demasiado. Siempre sintiendo que tienes mucho que hacer. Por eso trabajas demasiado, no descansas, pronto te enfermas y pierdes la salud.

Todos atravesamos valles oscuros en nuestras vidas. Pasarás por muchos de ellos. Cuando fracasas en tu intento de ser disciplinado, siempre hay dos reacciones comunes. Una es el miedo y la otra es el dolor. El dolor es bueno. El miedo es malo.

No tener disciplina para ejercitarse es el camino más rápido hacia los problemas de salud. Buscar refugio en la comida y bebida sólo aumentará tus problemas. Dios te compro a un alto precio y quiere satisfacer todas tus necesidades. Esto traerá calma porque puedes confiar en Dios y esto será medicina para tu cuerpo.

MOTIVO DE ORACIÓN

Señor Jesús hoy vengo delante de ti para reconocer que mi salud física no está en orden porque he descuidado muchas áreas de mi vida. Hoy te ruego que me ayudes a ser disciplinado en cuidar mi cuerpo el cual tú me has regalado para administrar correctamente.